
Nuestra dieta incluye cada vez menos pescados grasos y eso se refleja en un déficit de Omega 3. Los ácidos grasos esenciales como el Omega 3 tienen una amplia gama de efectos antiinflamatorios y están clínicamente probados para aliviar las molestias causadas por el Ojo Seco.
El Omega 3 posee una importante función antiinflamatoria. Es un complemento alimenticio con efecto antiinflamatorio esencial para la salud ocular porque mejora la calidad y producción de la lágrima. Además, es una manera muy sana de potenciar el estado de ánimo y la capacidad cognitiva.
Hay 6 tipos de ácidos grasos de Omega 3, pero los que nos interesan son el EPA y el DHA. El EPA es precursor de algunos eicosanoides, moléculas de carácter lipídico con funciones inflamatorias e inmunológicas. Este ácido graso puede obtenerse a través de la ingesta de pescado, salmón, sardina, atún, arenque y nueces. En Medicina Interna se emplea como hipolipemiante, es decir, para disminuir los niveles de lípidos. El DHA se encuentra en los aceites de pescados y también de algunas algas.
En realidad el origen se encuentra en estas algas, pero se alimentan de ellas los peces y poco a poco se van concentrando en su paso por la cadena alimentaria.
Se concentra en el cerebro, en la retina y en las células reproductoras. Las neuronas y la sustancia gris del cerebro están compuestas de gran cantidad de grasa, por lo que este componente es clave para su desarrollo y función adecuada.
Esencial para el organismo. Debemos obtenerlos con la dieta y si no, tomarlos como complemento a ella.