Cada vez hay más evidencias que señalan la importancia del factor nutricional en la base inflamatoria de esta afección. Una dieta rica en pescado que contenga Omega 3 es esencial.

Nuestra dieta, cómo nos alimentamos, es uno de los factores clave que puede tener consecuencias en nuestros ojos y concretamente si padecemos alguna afección de la superficie ocular como la Enfermedad del Ojo Seco.
Una dieta rica en pescado que contenga Omega 3 (efecto antiinflamatorio) incluyendo algunos alimentos de temporada ahora en otoño como las verduras de hoja verde (antioxidantes), las zanahorias (vitamina A), los pimientos (vitamina A y C) y la calabaza, (vitamina 1, C y E, zinc, fibra y luteína), puede ayudarte a producir lágrimas de mejor calidad y reducir la inflamación provocada por la Enfermedad del Ojo Seco.
También podemos incorporar a nuestro día a día una ración diaria de semillas y frutos secos que son una gran fuente de Omega 3, legumbres, ricas en zinc y vitamina E y té verde, que es muy antioxidante.
Por último, los complementos alimenticios pueden ser también una opción a tener en cuenta si no conseguimos obtener los resultados deseados a través de la ingesta de estos alimentos que hemos destacado anteriormente.