Es fundamental utilizar cosméticos que se hayan formulado teniendo en cuenta sensibilidades y problemas de la piel, para evitar la sensación de quemazón o escozor que provocan exfoliantes, jabones y tónicos al interferir en la barrera cutánea.

Según la Sociedad Nacional de la Rosácea (NRS), 1 de cada 10 personas padece rosácea, un trastorno muy extendido pero poco conocido. Además, la mitad de estas personas aproximadamente, también padece rosácea ocular.
Aunque no se conoce con exactitud la causa de la rosácea, los expertos creen que una combinación de factores genéticos y ambientales puede influir en su desarrollo: exposición al sol, comidas picantes, alcohol, estrés, ciertos medicamentos y algunos cosméticos y productos para el cuidado de la piel, pueden exacerbar los síntomas.
De hecho, según los datos del estudio “Skin barrier in rosacea” (Addor, F.A. Anais Brasileiros de Dermatologia. Enero-Febrero 2016), el 82% de los personas con rosácea declararon tener la piel irritable con sensación de quemazón o escozor al utilizar productos cosméticos, especialmente aquellos con mayor potencial para interferir en la barrera cutánea, como exfoliantes, jabones y tónicos.
Por ello, es esencial para los que sufren esta afección de la piel muy vinculada a la Enfermedad del Ojo Seco, utilizar productos de cuidado de la piel y maquillaje que se hayan formulado teniendo en cuenta sensibilidades y problemas de la piel.
La firma Èyes Are The Story está especializada en ello y su línea de productos está clínicamente probada y testada por expertos a nivel mundial, para proteger pieles sensibles así como la salud ocular. Su POWER DUO que incluye Gel limpiador y Sérum, actúa de forma sinérgica para reforzar la barrera cutánea y ayudar a mejorar el enrojecimiento facial provocado por la rosácea.